No hago páginas para decorar. Hago landings que captan interesados con un formulario, los derivan automáticamente al WhatsApp de tus vendedores y miden todo el embudo con Meta Pixel, del anuncio a la venta.
El objetivo es que no tengas que coordinar con tres proveedores distintos: me encargo de la página completa, de que funcione y de que puedas ver qué está rindiendo.
La página se diseña y programa para tu negocio, tu oferta y tu forma de vender. Sin plantillas genéricas: cada sección existe para acercar al visitante al contacto.
Me ocupo de la compra y configuración del dominio y del alojamiento, para que la página quede publicada y funcionando sin que tengas que resolver nada técnico.
El visitante deja sus datos en un formulario simple, pensado para completarse desde el celular. Cada envío queda registrado: ningún interesado se pierde.
Apenas alguien completa el formulario, se abre una conversación con el WhatsApp de tus vendedores, con un mensaje ya armado. El interesado llega caliente, no un día después.
Un panel de administración donde ves cada interesado que llegó, en qué estado está el seguimiento y podés exportar la información cuando la necesites.
El embudo se mide de punta a punta: cuánta gente entra, cuánta completa el formulario y de qué anuncio vino. Decidís con números, no con sensaciones.
Si querés, también armo y gestiono las campañas publicitarias en Facebook e Instagram que llevan tráfico a la landing, conectadas al Pixel para optimizar por resultados reales.
Para una tarjeta de beneficios de una asociación mutual de Santiago del Estero desarrollé exactamente este servicio, en producción desde abril de 2026:
Actualmente estoy implementando, además, un agente de ventas por WhatsApp —un chatbot con IA sobre la API oficial de Meta— para un grupo empresario local de unos 30 comercios.
Si tu venta se cierra hablando con un cliente —por WhatsApp, por teléfono o en el local—, una landing de captación te trabaja de embudo las 24 horas.
Hoy tus vendedores atienden consultas sueltas. Con una landing, cada peso invertido en publicidad se transforma en conversaciones ordenadas y medibles.
Estudios, consultorios, oficios: gente que necesita que el interesado deje sus datos y pedir una consulta sea tan fácil como tocar un botón.
Mutuales, clubes, asociaciones: captación de afiliados con seguimiento de cada interesado hasta el alta, como en el caso real de arriba.
Una campaña puntual merece su propia página: un solo mensaje, un solo botón, y la medición exacta de cuánto costó cada contacto.
Cada proyecto es distinto, así que el precio también: se presupuesta según el alcance y el esfuerzo que lleva, por escrito y antes de empezar. Sin sorpresas después.
Me contás qué vendés, cómo atendés hoy y qué querés lograr. Sin compromiso.
Te presento qué se va a construir, en cuánto tiempo y cuánto cuesta, por escrito.
Vas viendo la página tomar forma con avances reales, no una caja negra al final.
Publicación, capacitación para usar el panel y acompañamiento después de la entrega.
Las dudas que más aparecen en la charla inicial.
Depende del alcance: no cuesta lo mismo una página de una promoción puntual que un embudo completo con panel de contactos y campañas. Por eso el presupuesto se arma a medida y te lo paso por escrito antes de empezar, después de la charla inicial. La charla no tiene costo ni compromiso.
No. Si ya tenés dominio, se usa ese; si no, me encargo de comprarlo y configurarlo junto con el alojamiento, como parte del servicio. La página queda publicada y funcionando sin que tengas que resolver nada técnico.
Por dos vías a la vez: el interesado es derivado automáticamente al WhatsApp de tus vendedores con un mensaje ya armado, y además cada formulario queda guardado en un panel donde ves todos los contactos, su estado de seguimiento y podés exportar la información.
Las dos cosas, según lo que necesites. La landing se entrega con Meta Pixel configurado para medir el embudo completo; si querés, también armo y gestiono las campañas de Meta Ads (Facebook e Instagram) que le llevan tráfico. En el caso real de la mutual hice ambas partes.
Porque todo queda medido: cuántas personas visitan, cuántas completan el formulario y de qué anuncio vino cada una. Con el panel de contactos además podés seguir cada interesado hasta la venta, así sabés qué parte del embudo ajustar.
Escribime y lo conversamos. Te respondo en el día con una primera devolución y los pasos para armar el presupuesto.